EL ACEBO
Me paro, respiro, bebo,
rememoro mis penurias,
y entre Galicia y Asturias
hago un Alto, el del Acebo,
donde al destino le plugo
traerme, cerca de Lugo...
Me paro, respiro, debo
Me paro, respiro, debo
recrearme en el paisaje
al que desnudo me traje,
y me fugo
de mi mal,
y me fugo
de mi mal,
y con mi bien centrifugo,
y los sudores me bebo
como un néctar celestial,
me renuevo
apurando todo el jugo
con respeto y devoción
ante la inmensa visión...
Bendito peregrinaje
sin más rumbo ni equipaje
que el latir del corazón...
Jesús María Bustelo Acevedo
